Un gesto que todos reconocemos
Rodillas recogidas, brazos alrededor de las piernas, la cabeza inclinada apoyada en la mano. No hace falta explicar qué está haciendo esta figura: la postura lo dice sola. Es el gesto de quien se sentó a pensar y se le fue el tiempo, resuelto en líneas abstractas y limpias, sin un solo rasgo facial que distraiga.
Por eso funciona tan bien en un escritorio, un estudio o una biblioteca: es una pieza que acompaña sin hacer ruido. En una repisa o mesa de centro, aporta ese punto de reposo que las esquinas necesitan.
La veta hace el dibujo
Mírala de frente: la cabeza en chocolate oscuro, el cuerpo en miel dorado y una franja profunda que cruza los brazos en diagonal, justo por el centro. Ese contraste no está pintado ni teñido —es el guayacán mostrando su duramen y su albura en el mismo bloque—. El tallador decide dónde entra el corte, pero el dibujo final lo pone el árbol. Ninguna pieza repite la combinación exacta, y la que llegue a tu casa será la única con ese cruce de vetas.
Ficha técnica
- Material: madera de guayacán maciza
- Medidas: 30 cm de alto × 14 cm de ancho
- Peso: 1.21 libras (≈ 550 g)
- Acabado: pulido a mano, sin tintes ni pintura
- Marca: Maraual Arte
- Hecha a mano en República Dominicana
Cuidado de la pieza
Limpiar con paño seco. Evitar el sol directo prolongado y la humedad excesiva. Aceite mineral cada varios meses para mantener el contraste vivo entre los dos tonos.
Ideal para regalar
Estreno de oficina, grados, ascensos o para quien tiene esa repisa que nunca termina de llenar.











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