La piedra es la cruz
En la mayoría de las cruces con gemas, la piedra es un adorno sobre una base de metal. Aquí es al revés: el ámbar forma el eje vertical completo y el larimar ocupa los dos brazos, mientras el dorado hace de estructura —puntas, bisel central y engarces— que sostiene las piezas en su lugar.
Eso implica un trabajo distinto. Cada gema debe cortarse a medida, pulirse y montarse en su engaste. No es ensartado ni pegado: es engaste de joyería, con la piedra encajada dentro de la montura.
Dos versiones del mismo diseño
El larimar de los brazos se mantiene en su azul claro característico, pero el ámbar del eje cambia por completo la pieza según el ejemplar: hay ámbar miel translúcido, luminoso y dorado, que deja pasar la luz; y hay ámbar coñac oscuro, con vetas rojizas y verdosas dentro, mucho más profundo y terroso.
Como el ámbar es resina fosilizada, ninguna pieza se repite: el color, la transparencia y las inclusiones dependen del fragmento del que salió.
Sobre cadena veneciana
El dije va montado en una asa dorada sobre cadena fina tipo veneciana, que sostiene bien el peso sin restarle protagonismo. La cruz cae limpia sobre el pecho y se ve completa, sin girarse.
Las gemas de la isla
El larimar se extrae únicamente en la sierra de Bahoruco, en Barahona, República Dominicana. No existe otro yacimiento conocido en el planeta. El ámbar dominicano es reconocido internacionalmente por su transparencia excepcional y por conservar inclusiones de millones de años.
Ficha técnica
- Materiales: larimar y ámbar dominicano engastados, montura y cadena en tono dorado
- Diseño: cruz con ámbar en el eje y larimar en los brazos
- Cadena: tipo veneciana
- Marca: Nalo Arte
- Gemas extraídas y montadas en República Dominicana
Cuidado de la pieza
El ámbar es sensible: retirar antes de bañarse, nadar o aplicar perfume, y evitar el calor directo. El larimar puede perder intensidad con exposición solar prolongada. Limpiar con paño suave seco.









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